Sonntag, Februar 13, 2005

"SOMOS LOS BÁRBAROS DE LA GLOBALIZACIÓN"


Julio Carreras (h) con el filósofo alemán Karl Otto Apel

Entrevistador: Jordi Foix(BP - Madrid)


Delgado, ágil, Julio Carreras ostenta una personalidad magnética. Hilos de plata matizan su pelo ondulado; sus ojos oscuros inquietan o tranquilizan. Preguntado el secreto de su vitalidad, contesta "vida sana". No fuma, toma muy poco vino durante las comidas, es vegetariano, no sale de noche, se levanta bien temprano, lleva una vida regular con su familia -esposa y cuatro hijas-. Parece la antítesis de lo que se imagina como un revolucionario. Pero estuvo preso siete años, en condiciones infrahumanas, durante la dictadura militar argentina. Habita una amplia casa en las afueras de la ciudad. Su gabinete, aislado, fue construido al final de un patio, rodeado de árboles. Es una habitación con techo muy alto; en cada pared hay estantes repletos de libros, casi hasta arriba. En el medio, una mesa de dibujo, y sobre ella, la computadora, con un gran monitor, con su sistema de audio y demás adminículos para trabajar con la mayor comodidad. Es que Julio Carreras, desde 1997, ha hecho de internet el principal medio de difusión para su profusa actividad periodística.
-¿Qué es un periodista de internet?
-Alguien que se ha preparado para manejar esta tecnología y desarrolla su actividad informativa a través de ella.-¿No es mejor seguir llamándolo periodista a secas?-No. Pues internet tiene su lenguaje propio, además de sus técnicas particulares. El periodista de internet -por ejemplo- no necesita una sede central. Cualquier otro periodista, sea de medios impresos, radiales o televisivos, dependen de un sitio -llámese Redacción, Estudio Central, etcétera- sin el cual no pueden difundir sus noticias. Un periodista de internet puede publicar la información desde las montañas en Bolivia o en una plaza de Francfurt. Basta con que tenga una notebook. Entonces se necesita otra mentalidad, para ser periodista de internet.
-Usted fundó la Asociación de Periodistas de Internet, ¿cómo fue?
-En el mes de febrero de 2000. Venía de un par de años un poco alejado de la actividad de internet, luego de que me despidiesen en el diario donde trabajaba. Entonces, al regresar a la red, pensé (un poco a causa de lo que ocurrió conmigo) en la necesidad de una organización que agrupe y defienda los derechos de los periodistas de internet. Suponiendo que ya existía alguna, busqué en la red, pero no encontré nada como esto.-¿A qué se refiere cuando dice "lo que ocurrió conmigo"?-El diario en que yo trabajaba -una empresa capitalista- me había seleccionado entre los miembros de la redacción para dirigir su edición digital. Entonces me prepararon, incluyendo un curso de Internet en Washington, Estados Unidos. Pero en el proceso surgieron diferencias, y me despidieron sin más.
-Entonces, ¿usted pensó a la API como una organización sindical?
-Sí. Una organización que defienda los derechos de los trabajadores de internet. Como tú sabes, desde mediados de los noventa han comenzado a proliferar los medios informativos en internet. Allí se han incorporado cientos de nuevos periodistas -generalmente recién salidos de las universidades-; los "garajes" surgieron como hongos, principalmente en las grandes ciudades, para difundir todo tipo de información o crear lugares de entretenimiento en la red. Las empresas, que vieron el negocio, auspiciaron este nuevo medio, a veces abiertamente -como los grandes diarios- a veces de un modo indirecto. Pero sólo en su faz tecnológica: se compraban los equipos, se intalaba lo necesario para que funcione el galpón... pero los periodistas eran -son- especie de aficionados, que trabajan generalmente "en negro" (esto es, sin aportes previsionales, etcétera), por lo cual estamos siempre expuestos a que nos despidan cuando los empresarios no nos consideren "rentables" -o les molestemos por alguna cuestión ideológica.
-¿Y qué fue de la API?
-Se desinfló. Luego de un primer año de entusiasmo, comenzó a decaer, hasta que un incidente menor entre algunos miembros me dio la oportunidad para considerar este intento -por ahora- clausurado.
-¿Cuáles fueron las razones para este... no sé si lo consideras un fracaso?
-No. Tampoco fue un fracaso. Al ser la primera Asociación de Periodistas de Internet generó una nueva conciencia que al pasar los años creo se va a valorar. Instalamos luchas importantes, como la ocurrida con el periodista Cárdenas, despedido de un importante diario chileno de internet, el caso de la desaparición de un hijo de un periodista colombiano, Jorge Enrique Botero, o el de la discriminación ideológica hacia Andrés Dapuez en el diario de Córdoba, Argentina, La Voz del Interior... Nuestra asociación llegó a obtener la intervención de la SIP o la publicación de los temas denunciados en medios importantes como La Nación, de Buenos Aires, o El Mundo, de España. Luego hicimos campañas exitosas, como la efectuada en contra de la censura en España.-¿Puedes narrarnos alguno de estos casos que sea particularmente representativo para la API?-Tal vez el de Juan Pablo Cárdenas, sea paradigmático. El era director periodístico del diario Primera Línea, de Santiago, Chile. De un día para otro fue dejado fuera. Al despedirlo, el gerente le comunicó que la medida fue tomada porque "el Gobierno de Chile no comparte la línea informativa seguida en los últimos meses por el periódico". ¡Esto era tremendo! La API fue la única institución que levantó alguna polvareda por este asunto. Debido a que el gobierno de Chile tenía cierta aura "progresista" y "democrática", incluso sectores de la izquierda domesticada silenciaron el asunto. Por nuestra parte, hicimos pública una carta al presidente Lagos que circuló profusamente, y logramos la promesa del director de Libertad de Expresión de la SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) Ricardo Trotti, de que se iba a ocupar del asunto. Por otra parte, la misma empresa que despidió a Juan Pablo Cárdenas tenía también un barniz "progresista"... con más razón pusimos mucho énfasis en esta campaña, pues si esto lo hacía una empresa "progresista"... ¿qué dejaremos entonces para las dominadas totalmente con los criterios del capitalismo salvaje?...
-Y qué ocurrió con Cárdenas... ¿lo reintegraron a su puesto?
-No. Desde el gobierno me contestó un secretario de la presidencia, diciendo muy ambiguamente que el presidente iba a estudiar el caso. También la promesa de Ricardo Trotti quedó sólo en eso, ni siquiera difundieron el caso en alguno de los diarios que integra la impresionante cadena que tienen, pues como sabes la SIP cuenta con empresas periodísticas afiliadas a lo largo y lo ancho de toda América Latina. Pero aquí queda claro que la supuesta lucha de la SIP por la "Libertad de Prensa" lo es sólo por la "Libertad de Empresa", pues actúan sólo en caso de ver amenazados los negocios de los diarios, y no cuando realmente se afectan los derechos de un periodista, como fue el caso de Cárdenas en Chile.-¿Y respecto de la censura?-En España se proyectó una ley que regulaba el manejo de la información en internet, con prescripciones verdaderamente cavernarias. Se la denominó Ley de Servicios de la Sociedad de la Información. Ella indicaba que los medios de comunicación digitales, cualquiera que sea su tamaño o propósito, deberían constar en registros públicos formalizando su existencia a niveles similares al de las empresas. De esa forma, toda información publicada quedaba sujeta a la intervención administrativa del Estado Español y se considerarían delitos actos como acompañar los artículos con vínculos a páginas "ilícitas", no disponer de copias de artículos publicados y no retirar de la publicación aquellas informaciones que las autoridades administrativas consideren "ilícitas". Las multas llegaban hasta los cien millones de pesetas. Esta ley hubiese anulado la creación de comunidades libres en la Internet española, el anonimato, la discrepancia y la libertad de expresión. La definición que se da en el anteproyecto de ley a los "servicios de la sociedad de la información" es tan amplia que recoge cualquier actividad remunerada o no remunerada por sus destinatarios, de comercio electrónico o de simple valor periodístico. La API impulsó una campaña internacional en contra de esta ley, para evitar que se aprobara en España. Paradójicamente -o no- los principales medios de prensa que tienen sus grandes sitios en internet, no se sumaron a la campaña. Esto demuestra una vez más que ese mecanismo de la "concertación" con los gobiernos de turno, es el habitual en la prensa hoy, hasta el punto que normalmente los empresarios periodísticos tienen más puntos de acuerdo con quienes violan sistemáticamente los derechos periodísticos que con quienes los defienden.
-¿Por qué se desdibujó la API?
-Yo mismo la desactivé. Porque me di cuenta que no teníamos sustento interno como para seguir con la línea proyectada. Llegamos a ser unos 200 miembros, dispersos en diferentes lugares del mundo, desde Chile a Japón, pasando por España, Alemania, México y varios países de Latinoamérica. Mas por un lado había una integración amorfa, en un sentido ideológico; por otro, carecíamos de sustento económico.
-¿A qué te refieres con lo de "integración amorfa"?
-Te contaré un caso, paradigmático. X es una periodista española, residente en Alemania. Pronto obtuvo un trabajo en la empresa que edita el diario El Mundo, de España, debido a que uno de sus directores era miembro de la API y conocido mío. X integraba el grupo de cuatro que éramos los únicos que realmente trabajábamos por la API: además de mí estaban Carolina Jerez Henríquez, chilena, quien trabajaba también en la Unesco. Ella desarrolló el sitio web de API, muy bien. Y Leo Sosa, quien trabajaba en un multimedia de Salta, Argentina. Miguel Schettino, un loco lindo, porteño, que en todo momento nos apoyó en todo sentido. Poco a poco X se fue apartando, hasta que sencillamente se borró. Luego de dos o tres mails donde me daba excusas de tipo personal -problemas con el marido, que era un alemán, o cosas así- terminó confesándome que la gente de Libertad Digital, un diario de internet que integra la galaxia de El Mundo, le había dicho que se aparte de la API... ¡y de mí! Que éramos unos terroristas y otras cosas que ya no quiso contarme. ¡Simplemente porque nos habíamos atrevido a defender la Libertad de Expresión en Internet y los derechos de los periodistas!... Así que te imaginas, si en la comisión directiva, entre los líderes de la Asociación, teníamos gente que cede tan fácilmente a las presiones de los poderosos, ¿qué podíamos esperar de los demás? Yo creo que debemos esperar aún que las condiciones maduren para formar una Asociación como la que pretendíamos impulsar.
-¿Cómo ve la situación de los medios de prensa en internet hoy?-Internet es un espejo de lo que ocurre en la sociedad material. Las grandes empresas controlan los sitios de noticias más importantes en la web, lo hacen con los mismos criterios que manejan sus diarios de papel: utilizan a los periodistas tanto para cubrir una conferencia de prensa como para diseñar una página, o los mandan a informar por radio en caso de necesidad. Absoluto desprecio por los derechos de los trabajadores. Pero después están los otros, los falsos "progresistas", como algunos medios que adoptan una fachada seria, "profesional", "honesta" pero de hecho son parte de la misma patraña capitalista extendida como una enfermedad viscosa a lo largo y lo ancho del ámbito informativo por todo el planeta.Yo tuve una discusión con un tal Albarrán, de la Reforma, de México. Fue con oportunidad de una denuncia de la API, esta vez hacia el gobierno argentino, ya que manejábamos información en el sentido de que se había instalado en la SIDE (organismo de espionaje del estado) toda una sección especial, incluyendo personal, para hackear a los periodistas de internet y a todo medio independiente. Albarrán reaccionó acusándonos de "apresurados" por haber hecho la denuncia. ¡Te das cuenta! Él confiaba más en un organismo que había sido fundamental para el secuestro, tortura y muerte de más de 40.000 argentinos durante la dictadura militar que en los datos obtenidos por nosotros!... Y decía hacerlo desde "la izquierda". Por eso digo debemos tener paciencia para que las condiciones maduren un poco más, pues hasta los sectores de izquierda están hoy irremediablemente infectados por el inmenso lavado de cerebros que ha hecho el capitalismo criminal desde los años 80 en adelante, con mucho éxito, hay que reconocerlo.
-¿Hay alguna forma de luchar con esperanzas en contra de este gigantesco control?
-Sí. Porque es un sistema que ha entrado en crisis. En esto también se refleja la crisis de la estructura capitalista global. En el mundo material, los países capitalistas se ven obligados a lanzar campañas criminales sobre otros países, como lo hicieron en Afganistán o recientemente en Iraq. Ello porque necesitan desesperadamente solucionar sus problemas de recesión continuada, déficits fiscales sin precedentes (EEUU lo tiene de un modo que jamás hubiera tolerado el FMI a cualquier país subdesarrollado). Entonces, en el ámbito de la prensa se retrocede también a situaciones de los años 20 o 30, o más atrás aún. Con censura interna llevada hasta grados ridículos, con el predominio de los más mediocres y obsecuentes en las redacciones de todos los medios informativos del mundo, ¡con una precariedad laboral que no se había visto desde la situación de capitalismo salvaje denunciada por Marx y Engels en Inglaterra durante el siglo XIX! Pero esa crisis sin precedentes, con sus altas cuotas de violencia e injusticia descargándose sobre los más débiles, también está creando su antídoto.Son los movimientos "antiglobalización", que aunque intentan ser infiltrados por los falsos progresistas como los mencionados, han adquirido una vigencia extraordinaria. Al igual que los bárbaros fueron el antídoto que logró sanear la sociedad, permitirle que continuara su evolución hacia sociedades más participativas, en un tiempo de ominosa opresión, degeneración, criminalidad, durante el Imperio Romano... ¡nosotros somos, ahora, los bárbaros de la globalización! Nuestra ventaja es que ahora tenemos internet... y el inmenso bagaje cultural de dos mil años más de evolución intelectual. Ello nos permite que cada uno de nuestros golpes pueda ser, ahora, diez mil veces más efectivo de lo que pudo haber imaginado jamás un -digamos- San Juan Crisóstomo, o San Agustín, que fueron quienes dotaron de ideología al visceral movimiento de rechazo al imperio promovido por los bárbaros de la Edad Antigua.
-¿Que futuro supone para el periodismo de internet?
-El futuro nos pertenece. Los diarios de papel desaparecerán, quedarán sólo aquellos que tengan un valor agregado por sus contenidos (Cultura, Ciencias, cuestiones regionales). Pronto internet ocupará el espacio que aún domina la TV (fusionándose con ella).


(c) 04 julio/2003 BP -Madrid






2 Comments:

Anonymous Claudia Dorrego said...

Globalización o barbarie

Naturalmente el monitoreo no es un invento moderno sino globalizado. Y no hablo de webcam ni telefonia sino de medir la forma en que ejercemos la libertad...

Desde la capacidad de asombro, a estas alturas desbordada por los acontecimientos mundiales, no puedo dejar de sorprenderme con las supuestas necesidades de los gobiernos con capacidad para todo.
El estado de Oregón, con la pretensión de poseer más información acerca de los hábitos de la gente con sus automóviles, propuso realizar estudios con la intervención obligada de herramientas de alta tecnología con el fin de obtener un cánon o impuesto por kilómetro recorrido con el rodado (calculo, propio o ajeno).
Es de antigua data, que las empresas capitalicen y hagan reingeniería con su patrimonio incorporando información “monitoreada” para, incluso, crear un nuevo e-business. ( 1 )
Dentro de tu propio ámbito (en este caso, dentro de tu propio auto), en aparente privacidad, el gobierno jugaría con la posibilidad de husmear, superando ampliamente los horizontes del poder. Habría que averiguar si se pretende cobrar por el uso de las carreteras o por el uso del automotor...

Somos vigias con más vigilantes

Serán los efectos pensados de la Ley patriotica, que instauró una nueva política de “vigilancia social”?.
Los Estados Unidos de América se ha ganado el derecho de ser la sociedad más vigilada y vigia del planeta.
Cámaras de televisión dispuestas en cada ascensor, comercio, entidad bancaria, aeropuerto, supermercado o farmacia marcan rostros, actos y hechos en silencio, con más la variada gama de sistemas informáticos desplegados para procesar millones de transacciones comerciales, registros, datos en general y en particular, escuchas y conversaciones telefónicas e intercambios electrónicos de correspondencia. La llamada Information Awarness Office (Oficina de Alerta Informativa), a cargo del vicealmirante John M. Poindexter, que funciona dentro de la Defense Advanced Research Projects Agency (Agencia de Proyectos deInvestigación Avanzada de Defensa), también conocida por las siglas Darpa, fue la propulsora y madre de esta gama de productos vigilantes.
Lo concreto es que la nueva Acta de Seguridad Interna hace que la CIA y el FBI reporten cualquier información acerca de cada habitante de los Estados Unidos.

Intervención como salvavidas

Varias de las medidas gubernamentales que han sido propuestas desde hace ya unos meses articulan un firme aparato policial sobredimensionado, que con el apoyo de una red de tecnología falible (como ya todos sabemos) nos confunde lo permisible con lo legalmente admisible...
En distintas reuniones planteadas con el gobierno, principales empresas habrían expresado su preocupación por el hecho de que este y otros conjuntos de medidas podrían representar un incremento de la intervención gubernamental, algo poco atractivo para el creciente poder económico de estos gigantes nacidos al amparo de un liberalismo económico extremo.
En el otro ángulo de la cuestión, los empresarios ven con mayor simpatía la adopción de nuevos métodos tecnológicos que supongan una mayor seguridad, tanto para sus sistemas informáticos, como para mejorar la economía.
"Lo que estamos tratando de hacer es encontrar un reemplazo para el impuesto a las gasolinas", señaló Jim Whitty, administrador del Road User Fee Task Force (Fuerza de Tareas para las Tarifas de Uso Vial) del estado. "También estamos estudiando la posibilidad de fijar impuestos variables y tarifas vinculadas al congestionamiento", señaló. "Podríamos incluso fijar distintas tarifas según las horas del día". Me quedé sin palabras.

El sello de estos tiempos es una globalización innegable.
Este no es otro que uno de sus efectos indeseados: Resolver los problemas fiscales del estado a través del ahorro privado, mientras los mecanismos ideados, en este caso “este innovador sistema impositivo” también pueda emplearse para determinar las actitudes públicas y las conductas personales.
El tema parece siempre el mismo, pero en realidad, cambia sustancialmente. Es como una rueda que gira y va parando lentamente en cada espacio de nuestros derechos. Si comenzamos una búsqueda del tesoro todos seremos sospechosos, fichados y rastreados sin límite por todo el mundo.
Somos parte de la oferta y la demanda, supervisados y públicos. Veremos como sigue girando la rueda, hacia dónde y hasta dónde llegamos para aprender lo que a cada uno corresponde y a qué precio.

.(1) Son variados los programas de monitoreo, como por ejemplo “Geo-location Software” (junto a otras como Quova y Digital Envoy) que logra la recolección de datos de usuarios on line con conexión de ruteo y localización de la ciudad donde reside el usuario. Otras son: CyberScan, CyberAlert, eWatch: empresas que barren la red para conocer lo que se dice de sus clientes. A la par y del otro lado de la historia están las empresas que diseñan soft para ayudar a los usuarios a bloquear rastreos foráneos, inmersión de cookies o web bugs (Idcide, WebWasher, Adsubtract, Intelytics. Así estamos.

Di. Dez. 13, 10:55:00 nachm. MEZ  
Anonymous Anonym said...

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Di. Feb. 20, 04:25:00 nachm. MEZ  

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